Las actividades logísticas y de transporte conforman un sistema que enlaza la producción con mercados separados en tiempo y distancia.

Con su evolución, se ha convertido en una ventaja competitiva para las empresas, no solo por su carácter integrador y multifuncional sino por la perspectiva estratégica de su gestión y planificación.

En el ámbito internacional estos aspectos adquieren una relevancia mucho mayor.

Las diferencias de mercados, centros de trabajo, marcos reguladores, operativa aduanera e infraestructuras, además de la elevada fragmentación y costes aparejados, necesitan de conocimientos novedosos y avanzados que sirvan de apoyo en el aprovechamiento competitivo de estas circunstancias de cambio.